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La piedra de Larán |
Ubicada en el distrito de Alto Larán, en la provincia de Chincha, departamento de Ica, Perú, se encuentra la misteriosa Piedra de Alto Larán, que lleva consigo una de las leyendas más escalofriantes de la región. Esta inmensa roca, que obstruye el camino en plena vía pública, ha desatado el temor de la población y de las autoridades, quienes, a pesar de los intentos de modernización y asfaltado, han dejado la roca intacta. ¿Por qué nadie se atreve a moverla? La respuesta yace en la maldición que acompaña a la piedra y en la inquietante leyenda de un pacto con el Diablo.
La leyenda de Don Pancho Magallanes y el Diablo
La historia cuenta que en 1899, un hombre llamado Don Pancho Magallanes, agricultor de tierras secas y plagadas, se encontraba desesperado por la pobreza que afectaba a su familia. Con diez hijos a los que apenas podía mantener, Don Pancho rogaba cada noche por una solución a su miseria. Fue en una de estas noches, mientras meditaba en sus tierras, que una voz profunda y extraña llamó su nombre. Temeroso pero decidido, Don Pancho se acercó a la fuente de aquella voz solo para encontrarse cara a cara con Satanás.
El Diablo, conocedor de las penas del hombre, le ofreció un trato: riquezas y fertilidad para sus tierras a cambio de su alma. Con el deseo de que sus hijos y nietos prosperaran, Don Pancho aceptó. Así, bajo la promesa de Satanás, las tierras de Alto Larán se volvieron fértiles, y la familia Magallanes comenzó a prosperar, expandiendo su legado en la región.
El último engaño de Don Pancho
Después de 30 años de buena fortuna, ya anciano, Don Pancho sabía que el Diablo vendría a cobrar su parte del pacto. Sin temor, regresó al lugar donde todo comenzó y pidió a Satanás un último deseo: un pozo de mil metros de profundidad para asegurar agua para su familia. El Diablo, confiado en el poder que ejercía sobre el hombre, accedió y empezó a cavar incansablemente.
Pero Don Pancho tenía un plan. Mientras Satanás cavaba el pozo, Don Pancho ordenó a sus peones traer una piedra enorme de la quebrada de Aylloque. Justo cuando el pozo alcanzó la profundidad deseada, mandó cubrirlo con la roca, atrapando a Satanás para siempre en las profundidades de la tierra.
Una piedra maldita que nadie se atreve a mover
La inmensa roca que hoy permanece en el lugar es la misma con la que Don Pancho encerró al Diablo, y el temor que rodea esta leyenda sigue vivo en Alto Larán. Los pobladores creen que, si alguien osara mover la piedra, el mar inundaría la región como castigo, liberando también al espíritu del Diablo. Incluso las autoridades locales prefieren no tocarla por precaución.
Hoy, la Piedra de Alto Larán es un patrimonio cultural y un símbolo del folclore de la región, recordando la ingeniosa historia de un hombre que engañó al Diablo y protegió a su familia para siempre.
La leyenda hecha tradición
La leyenda de la Piedra de Alto Larán es una historia que conjuga misterio, ingenio y temor a lo sobrenatural. Esta roca, que parece desafiar al tiempo y a la modernidad, continúa inspirando respeto y curiosidad, convirtiéndose en un testimonio de cómo el folclore y la tradición mantienen vivas las historias que forman parte de la identidad de un pueblo.
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