Quebrada de San Juan en Chincha: Un Viaje Inolvidable


A solo 45 minutos de la ciudad de Chincha, la quebrada de San Juan es un paraíso olvidado, donde se puede disfrutar de la vida al aire libre, alejarse por un momento de la rutina y conocer lugares maravillosos y enigmáticos como Huancor, donde aún la voz de nuestros antepasados resuena desde los grabados en piedra.
El amanecer se mostraba frio, distante y calaba lo más hondo en la piel al momento de cruzar raudamente las curvas de la carretera, al lado del camino ya se aprecian algunas cualidades del paisaje a quebrada que nos indican que ya estamos por dejar el llano, alrededor de la carretera se dibujan las más diferentes formas y lugares que algunos lugareños ya han bautizado con nombres propios, allí se encuentra la “piedra virgen” y “el cerro solo”, figuras geológicas que el tiempo ha sabido moldear, nos dicen.
Eran aproximadamente las ocho de la mañana, cuando el ruido del motor, mismo gruñido de León nos indicaba que ya era el momento de la Subida hacia la “culebrilla”, lugar de la carretera llamado así por tener forma de serpiente. “Aquí doblando la curva nomas está” nos indica uno de nuestros acompañantes en esta travesía, y justo allí mismo donde nos había dicho entre un callejón de un cerro, se habría paso desafiante el inicio de la “culebrilla” y el comienzo de esta historia.
No fue complicado bordear las curvas de la culebrilla, “tal vez porque la carretera esta afirmada y no como años atrás” nos cuentan; ya desde ahí a lo lejos se divisaba la rivera del rio San Juan, donde crecen los famosos camarones de chincha, muy apreciados en todo el Perú.

Al llegar a San Juan lo Primero que se divisa es la antigua Casa Hacienda ya derruida por el paso del tiempo y la pequeña capilla que se levanta al lado de la carretera y donde todos los veinticuatro de Junio se rinde honor a San Juan Bautista, patrono de este poblado y alrededores, como Ayoque, Conta, entre otros. Allí tuvimos el privilegio de participar con los lugareños de las celebraciones por esta fecha significativa, entre ellas una Paraliturgia y un almuerzo espectacular hecho a leña.

Luego de este recibimiento tan especial, tomamos camino rumbo a Ayoque, lugar del famoso restaurante Camarón de Oro, donde puedes probar potajes a base de este rico crustáceo y conocer un poco más sus alrededores que no tienen nada que envidiar a poblados de otras provincias cercanas más conocidos, realmente la falta de apoyo por parte de las autoridades para explotar esta zona como destino turístico es inadmisible.

Luego de caminar un rato y una visita rápida al rio San juan, en el cual nos pudimos refrescar del sol abrazador, tomamos dirección hacia los petroglifos de Huancor, denominado también la biblioteca de los Chinchas, lugar donde aún persisten cerca de mil figuras grabadas en piedra, hechos hace miles de años por los antiguos habitantes de esta zona, que dan cuenta de la vida, costumbres y usos de nuestros antepasados. 

Dicen los lugareños que estas piedras dan energía a todo aquel que posa sus manos sobre ella, yo creo que el lugar en si da energía, porque solo en lugares como este sin tanto bullicio y agitación, se puede encontrar uno mismo con sus sentimientos, pensamientos y sus sentidos, escuchar a la naturaleza misma, escuchar a tu voz interior, escuchar a tu corazón, y eso señores llena de energía el alma de cualquier mortal.
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1 comentario :

  1. Buenísimo, me gusta como escribes.
    Que gusto haberme encontrado esta página.
    Si no tengo carro, cómo podría ir?

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